Asociación Compostelana de Niños y Niñas Hiperactivos

 


La adolescencia suele ser una etapa dura  para los chicos/as que sufren el trastorno, además de las dificultades propias de la edad, un adolescente con TDAH, puede presentar:

  • Pobres relaciones sociales.
  • Considerable bajada de rendimiento académico (a pesar de su esfuerzo, no consiguen alcanzar los objetivos y acaban por rendirse y abandonar).
  • Su autoestima puede llegar a ser muy negativa, favoreciendo la aparición de estados depresivos.
  • La hiperactividad se transforma en inquietud (movimientos finos de pies y/o manos.
  • Siguen siendo desorganizados en el trabajo escolar y les cuesta  terminar las tareas.
  • Presentan comportamientos arriesgados.
  • Les cuesta trabajar solos y necesitan frecuente supervisión.
  • Son más irritables, discutidores, desafiantes y caprichosos.
  • Plantean problemas de disciplina, enfrentamientos con padres y profesores.
  • Desconfían de su capacidad para afrontar el futuro y de ser aceptados socialmente.
  • Fácilmente influenciables (para lo bueno y para lo malo) debido a su inmadurez emocional y social.
  • Se generaliza la sensación de fracaso personal, académico y social.