Asociación Compostelana de Niños y Niñas Hiperactivos

 


Aunque los síntomas de falta de atención y de hiperactividad pueden mantenerse en muchos de los casos, también son numerosos los casos de jóvenes con TDAH que se adaptan bien a la edad adulta y no tienen problemas de salud mental. El TDAH puede convertir los encuentros sociales en un reto para las personas que padecen este trastorno. El simple hecho de hablar con otras personas o mantener una conversación puede ser un problema. Los consejos que presentamos a continuación pretenden ayudar a los adultos que padecen este trastorno: Antes de hablar o actuar, recapacita durante 10 segundos para cerciorarte de si es o no una buena idea. Practica la “escucha activa”, prestando mucha atención a lo que los demás están comentando antes de unirte a la conversación. Pídele a tus amigos, familiares, profesores o terapeuta, que te ayuden a practicar tus habilidades de comunicación, incluyendo la práctica de cómo realizar preguntas correctamente.

Consejos para organizarse

La organización es una herramienta muy útil para no olvidarse de las cosas, ahorrar tiempo y llevar una vida lo más ordenada posible. Colocar en el pasillo unos colgadores etiquetados para colocar en cada uno de ellos las llaves evitará perder tiempo pensando dónde se dejaron las llaves. Crear listados de las tareas o actividades pendientes siempre resultará de gran ayuda para realizar un seguimiento de tus cosas pendientes. Un calendario donde poder anotar las citas, actividades sociales… puede ser muy útil si recuerdas rellenarlo. Utilizar las notas adhesivas codificadas por colores, otorgando una categoría a cada color, como llamadas telefónicas, pagos pendientes, etc 

Hablar sobre el TDAH

Contar o no contar que padeces TDAH es una decisión totalmente personal. Los consejos que ofrecemos a continuación simplemente pretenden orientar en lo referente a esta decisión, por lo tanto antes de hablar sobre su trastorno, evalúa estos puntos:Para crear relaciones estrechas, necesitas compartir; sin embargo también tienes que poder confiar. Aunque sientas ganas de compartir tu historia personal con alguien, cerciórate de que puedes confiar en que esa persona te respete a ti y a la información que compartas con él.Cuando le cuentes a los demás que padeces TDAH, cuenta con que tienes que educarlos respecto a este trastorno, responder a sus preguntas y desmentir algunos prejuicios. Habla acerca de tu experiencia, sugiere fuentes de información como webs, libros o artículos, para que puedan recabar la información necesaria.Si estás trabajando y decides comentarle a tu compañía o compañeros que padeces TDAH, infórmales de cómo pueden ayudarte a manejar los síntomas. Por ejemplo, mandarte un e-mail con un listado de tareas a realizar, evitar distracciones innecesarias… En el caso de que necesites más ayuda, habla con el departamento de recursos humanos de la compañía.

Consejos para el entorno laboral

Los siguientes consejos pueden servirle de ayuda para organizar su trabajo, pero muchos son igualmente aplicables para tareas en casa o para planes en un entorno social.


 Limitar las distracciones

Las dificultades para prestar atención pueden hace que la persona con TDAH esté sobreexpuesta a distracciones externas o internas.

La distracciones externas provienen del medio ambiente y son muy abundantes en una oficina: conversaciones con los compañeros, algún chisme, teléfonos que suenan...Para enfrentarse a ellas, usted puede:

  • Pedir permiso para llevar trabajo a casa.
  • Poner su escritorio lejos o de espaldas a las áreas de más tráfico.
  • Quedarse más tiempo en el trabajo y compensar los momentos de distracción.
  • Cuando pueda, trabajar en salas de juntas u oficinas privadas.

Las distracciones internas, son provocadas por sus propios pensamientos. Usted puede evitarlas mediante las siguientes pautas:

  • Tome notas de las ideas que se le ocurren mientras está realizando una tarea.
  • Utilice una alarma; ésta puede sonar cada tanto para recordarle que vuelva a la tarea pendiente.
  • Realice una sola tarea a la vez. 

Si usted se encuentra trabajando en algo aburrido y se da cuenta de que está perdiendo la atención, empiece una nueva tarea. Esto le dará más ritmo a su trabajo.

Desorden

El desorden en la oficina dificulta la organización del trabajo y ocasiona una gran pérdida de tiempo. Para evitarlo:

 

  • Mantenga su escritorio organizado. En su escritorio solo debe tener los elementos relacionados con los proyectos en los que está trabajando. Recuerde que un escritorio limpio ayuda a mantener la mente centrada en las tareas que requieren una atención inmediata.
  • Elimine los archivos y el software que no necesite. Elimine de su ordenador aquellos archivos que ya no necesita, así como los diskettes, CD´s o manuals de informática que ya no utiliza.
  • Limpie sus archivos. Tómese el tiempo para tirar todos los papeles que ya no necesita.
  • Divida sus archivadores por categorías. Defina categorías de acuerdo a los materiales de su trabajo en la oficina, y archive su documentación alfabética o cronológicamente. 
  • Deje espacio en sus archivadores. De esta forma no malgastará su energía en sacar o poner un papel.
  • Utilice carpetas para sus proyectos. Organice todos los documentos relativos a un proyecto determinado en una sola carpeta.
  • Aproveche el espacio. Utilice baldas para los libros de referencia, diccionarios y manuales. Coloque en su oficina muebles en los que pueda archivar la documentación que necesite.

 Aburrimiento

 

Un problema frecuente en adultos con TDAH es el aburrimiento; su hiperactividad hace que les resulte difícil realizar una misma tarea durante mucho tiempo. Esto se agrava si el trabajo es demasiado administrativo, ya que requiere de habilidades organizativas, atender a pequeños detalles y ser muy disciplinado, dado que las tareas suelen ser rutinarias y con pocos alicientes.

Por esta razón es fundamental seleccionar una profesión que a usted le resulte muy interesante y minimizar en lo posible el trabajo administrativo. En el caso de que aún así se aburra:

 

  • Realice las tareas rutinarias al comenzar el día; no espere a estar cansado.
  • Siempre que sea posible, delegue las tareas administrativas. Algo que a usted le resulte intolerable, puede ser entretenido para otro.
  • Separe las tareas rutinarias en varias tareas más pequeñas.
  • Pida ayuda antes de que se le acumule demasiado trabajo.
  • Reconozca su necesidad de estímulos para introducir cambios en su vida laboral.

 

Problemas de memoria

Éste suele ser un problema serio para las personas con TDAH, dado que se agrava con el aumento de la complejidad del trabajo y el estrés. Para sobrellevar esto:

  • Anote en su agenda las tareas que debe realizar. Cuando termine una, márquela; de esta forma no solo podrá ver lo que le queda pendiente, sino que se sentirá motivado al notar cuantas tareas ha terminado en el día.
  • No deje las tareas para después; hágalas en el momento o anótelas en su agenda.
  • Lleve su agenda consigo todo el tiempo y revísela con frecuencia durante el día. No escriba las cosas en papeles sueltos.
  • Utilice alarmas para recordar cuándo debe ir a una reunión o realizar una llamada. Programe las alarmas para que suenen cinco minutos antes de que tenga que comenzar una actividad, para poder prepararse con tiempo. Si en ese momento le queda algo pendiente, anótelo en su agenda

 Gestión del tiempo


Dividir los proyectos grandes en pequeñas tareas y fijar el tiempo disponible para realizar cada una de ellas. Auto-premiarse por conseguir alcanzar los objetivos de tiempo marcados. Programar alarmas para avisarle del tiempo de finalización de cada tarea. Programar avisos para recordar las reuniones a las que debe acudir. Evitar establecer horarios sobrecargados al subestimar la duración de cada una de las tareas. En los gestores de correo es muy útil organizar las bandejas de entrada de la forma siguiente para fijar prioridades en las tareas: importante/ahora – importante/pronto – puede ser importante – ya realizado

El TDAH en la pareja

 

No es raro que muchas personas se sientan atraídas por aquellas que padecen TDAH ; éstas suelen mostrarse activas, alegres y divertidas, y siempre están listas para la acción. Sin embargo, esta perspectiva cambia durante la convivencia; la persona con TDAH  deja de ser “activa” para transformarse en “pesada y desconsiderada”.

Los síntomas del TDAH pueden ser motivo de muchas discusiones en la pareja. Si la vida en común es complicada de por sí, esto se agrava cuando uno de sus miembros tiene TDAH . De hecho, los síntomas asociados con el trastorno pueden perturbar las relaciones hasta el punto en que ambos terminan sintiéndose exhaustos, enojados e incomprendidos.

Esta situación no es irremediable, pero requiere de varias pautas de colaboración:

  • Involúcrese. Una vez que su pareja esté segura del diagnóstico, reúna información sobre el TDAH  y estúdiela junto a ella. Es fundamental que usted sepa todo lo relativo a su trastorno, para que pueda apoyar a su pareja cuando ésta lo necesite.
  • Hablen sobre el trastorno. Ahora ya tienen la explicación a muchas de las conductas que provocan conflictos. Hablen tranquilamente sobre el TDAH: qué es, cómo se manifiesta entre ustedes, cómo afecta la relación, qué les molesta, qué les gusta, qué desean conservar, qué quieren cambiar. Traten de no reaccionar hasta haber terminado los comentarios.
  • Replantéense la relación. Conversen acerca de lo que siente cada uno, y pregúntense qué quieren hacer. En caso de que deseen seguir juntos, es el momento de replantear actitudes y comportamientos, planear estrategias que aseguren la tolerancia y el apoyo.
  • Realicen un plan de tratamiento. Para comenzar, piensen cómo lograrán las metas y hagan una lista de lo que desean cambiar y lo que quieren conservar. Si no lo hacen, se les puede olvidar.
  • Elaboren listados y mantengan una agenda en común. Escriban una lista con lo que quiere que haga la otra persona y dénsela todos los días. También pueden mantener una agenda en común, pero no deben olvidar revisarla ambos todos los días.
  • Disponga de herramientas que ayuden a su pareja a organizarse. Estas pueden ser listados, pizarras, tableros de anuncios, o libretas en lugares estratégicos como la mesita del teléfono.
  • Si usted es más ordenado, hágase cargo de la organización. Sin embargo, es fundamental que su pareja valore el esfuerzo y sepa compensarlo.
  • Evite “etiquetar” a su pareja. No esté constantemente atacándole, acusándole de desordenada, distraída o molesta, ni permita que aparezca como “la pobre víctima de una persona controladora”. Lo único que logrará con esta actitud es provocar peleas y hacer que la autoestima de su pareja disminuya.
  • Al pedir algo a su pareja, intente conectar con ella de todas las formas posibles. Si ésta padece un TDAH de tipo inatento, es probable que tenga dificultades para prestarle atención. Por lo tanto, a la hora de pedirle algo, puede seguir estos pasos:

Tóquele y mírele a los ojos. 

Póngale la mano en el hombro y haga contacto visual. Las personas con TDAH perciben mejor la información cuando se involucran varios sentidos a la vez.

Dele un tiempo límite para efectuar una tarea.

Recuérdeselo. Hágalo sin enojarse, siempre es mejor por las buenas.

  • No toque sus cosas. Algunas personas con TDAH tienen mucho miedo de perder el control de sus vidas. Por ello crean entornos muy estructurados a su alrededor, lo que les permiten controlar sus síntomas.Por estas razones, usted debe intentar no cambiar sus cosas de lugar. Cada cónyuge debe tener espacios separados para trabajar o para dejar sus cosas personales. Si toca sus cosas, sentirá que pierde el control sobre ellas.
  • Refuerce las rutinas. Una vez habituado, es posible que su pareja vuelva a caer en los viejos patrones de conducta. Estén prevenidos para cuando esto ocurra, hagan un acuerdo para reestablecer la rutina.
  • Dediquen momentos en común. Esto es fundamental para cualquier pareja; deben aprender a comunicarse, a quererse, a compartir los problemas y a divertirse, y esto sólo ocurrirá si pasan tiempo juntos.
  • No usen el TDAH para justificarse. Cada miembro de la pareja debe ser responsable de sus actos, y colaborar en el bienestar de la pareja. No echen la culpa de sus conflictos al TDAH .
  • Sean optimistas. Esto es fundamental para sacar adelante la situación. Piensen en positivo, dénse ánimo mutuamente, alábense. De nada sirve enojarse, lo que deben hacer es valorar el esfuerzo del otro y trabajar en equipo.
  • Hágase responsable de sus propias acciones, no de las de su pareja. Las parejas con TDAH son más exitosas cuando uno trabaja en sí mismo y en sus problemas, y su pareja hace lo propio. Ambos deben comprender cuales son las capacidades y las limitaciones de cada uno y aprender a adaptarse a ellas; como en cualquier pareja, todo gira alrededor de la aceptación, del compromiso y la negociación. Pero lo principal es tener una comunicación directa y transparente, e intentar que no se acumulen los reproches y malos sentimientos.