Asociación Compostelana de Niños y Niñas Hiperactivos

 

COMORBILIDADES

¿Qué afecciones pueden coexistir con el TDAH?

Algunos niños/as con el TDAH padecen también de otras enfermedades o afecciones. Por ejemplo, pueden padecer de uno o más de la lista a continuación:

Un problema de aprendizaje. Un niño/a en edad preescolar con un problema de aprendizaje puede tener problemas para entender ciertos sonidos o palabras o tener problemas para expresarse con palabras. Un niño/a en edad escolar puede tener dificultad para leer, deletrear, escribir y para las matemáticas.

Trastorno de oposición desafiante. Los niños/as que padecen esta afección, en la cual un niño/a es excesivamente terco o rebelde, con frecuencia discuten con los adultos y se niegan a obedecer las normas.

Trastorno de conducta. Esta afección incluye conductas en las cuales el niño/a puede mentir, robar, pelear o intimidar a los demás. Puede llegar a destruir la propiedad, ingresar ilegalmente a casas o portar o usar armas. Estos niños/as o adolescentes tienen también un mayor riesgo de usar sustancias ilegales. Los niños/as con un trastorno de conducta están en riesgo de meterse en problemas en la escuela o con la policía.

Ansiedad y depresión. Tratar el TDAH puede ayudar a disminuir la ansiedad o algunas formas de depresión.

Trastorno bipolar. Algunos niños/as que padecen el TDAH pueden también sufrir este trastorno, en el cual se presentan cambios de estado ánimo extremos, que van desde la manía (un estado de ánimo excesivamente exaltado) a la depresión en breves periodos de tiempo.

Síndrome de Tourette. Muy pocos niños/as padecen este trastorno cerebral, pero muchos de quienes lo padecen, también padecen el TDAH. Algunas personas con el síndrome de Tourette tienen tics nerviosos y gestos repetitivos, como parpadeos de los ojos, tics faciales o muecas. Otros carraspean, resoplan o aspiran frecuentemente o gritan palabras inadecuadas. Estas conductas pueden controlarse con medicamentos.

El TDAH también puede coexistir con un trastorno del sueño, enuresis nocturna, abuso de sustancias u otros trastornos o enfermedades.

Reconocer los síntomas del TDAH y buscar ayuda oportunamente puede generar mejores resultados tanto para los niños afectados como para sus familias.